3 de agosto de 2008

a Rodríguez de La Fuente



Este escrito, lo podrás leer en mi ya publicado libro.

Aquí irá el comentario de Clotilde Cruz Peña, al respecto de este escrito en particular de cómo se le ocurió, en qué momento, por qué razón, en fin, en plan anécdota que hace que este trabajo nos resulte más cercano al saber de antemano cuales fueron las circunstancias que la llevaron a ello.


a RODRÍGUEZ DE LA FUENTE 
in memoriam 

Ese catorce de marzo 
entre hielo y tempestad,
este gran naturalista
marchó hacia la eternidad. 

En el corazón de todos 
dejaste hondo pesar,
también esos compañeros
que no volverán jamás. 

Era “El hombre y la tierra”
un programa excepcional,
sus ciervos, sus pajarillos
y su águila imperial. 

Era este el gran programa
de nuestra televisión 
y por eso te llevamos
grabado en el corazón. 

¡Oh, Rodríguez de la Fuente,
qué bonita melodía 
el susurro de tu voz 
cuando la perdiz corría. 

Entre aquel bello paisaje
el lobo con su lamento 
surge en su tono de voz
el más tierno sentimiento. 

¡Oh, Felix, ¿Por qué te fuiste
en lo mejor de tu vida?
dejas en los corazones 
como una llama encendida. 

Dejaste a tus fierecillas 
y de escalar las montañas 
para un día ir a morir 
en esas tierras extrañas. 

Allí termina su hazaña 
y su bonita labor 
y quedamos en España
sumidos en el dolor. 

A Rodríguez de la Fuente
no debes decir adiós,
porque vive entre nosotros
siempre que escuches su voz. 


0 Comments: